¡Ay! ¡ay! ¡ay!… mi «Google ‘SPY’»

SINOPSIS: para poner en duda el carácter “filantrópico” del gigante informático no hace falta más que saber leer un poquito ~O~

Me hace El Abuelo llegar un enlace que se encabeza de la siguiente manera:

“Ya puedes hacer copias de seguridad en la NUBE de todo tu ordenador con la nueva app de Google” (Omicrono.elespanol.com, 13/07/2017)

Y charlando precisamente un día con cierta amiga sobre esta realidad virtual que “nos cobija” salió a colación el tema de “la nube”. Y lo hacía equiparando la información allí contenida con ese repositorio global de datos al que la ciencia refiere comúnmente como “campo electromagnético”.

Para abundar en la explicación le pregunté a mi amiga qué leches pensaba que creía que era esoo de “la nube” (en inglés “cloud computing”) pero, sobre todo, dónde se encontraba. Con aquella cara de asombro juro que poco más pudo que encogerse de hombros mientras leía yo su mente para ella.

Mi amiga entendía, como la inmensa mayoría, que “la nube” era una especie de repositorio de información de corte etérico-místico prendido mágicamente cual nube en el viento como su nombre indica.

Pero nada más lejos de la realidad porque, en el fondo, la magia se termina cuando descubre uno que su “nube” (como la totalidad de la Internet) se reduce a un espacio físico particularmente reservado en cualquier columna de discos duros ubicada en los servidores del centro de datos de su proveedor de servicios telemáticos (en su provincia, comunidad, país o hasta continente o planeta si fuera menester) y al cual el usuario accede de manera transparente y remota a través de su terminal y de internet, pero siempre ignaro al fin y al cabo de la ubicación física real de los datos consultados.

Google, concretamente, reconoce ocho gigantescos Centros de Datos repartidos por el mundo, lo cual no significa necesariamente, advierto, que no tenga más. El artículo además estima en 2,5 millones, nada menos, el número de servidores contenidos en sus instalaciones. Y 2.5 millones de ellos son muchos, muchísimos discos duros almacenando la información privada de tantos y tantos usuarios por el mundo.

Resumiendo: nuestra información privada tiene un VALOR INCALCULABLE para ellos a tenor de la descomunal suma de dinero invertido en el oficio ¿negocio, pues, filantropía o puro control sin más?

Ya volviendo al enlace de El Abuelo, parece que la nueva app de Google promete regalarlos por la cara hasta 15 GB de espacio en algún perdido rincón  de sus discos duros. Bueno, por la cara, por la cara…

En realidad lo hace a cambio de tus DATOS PERSONALES. ¡Que viva la filantropía y el “buen rollismo”!

Pero si además deseas regalarles la totalidad del contenido de tus dispositivos, entonces solo necesitas terminar de pagar por un plan Premium.

“[…] se pueden seleccionar carpetas completas de Mis Documentos, archivos del escritorio o cualquier otra parte. Simplemente hay que seleccionarlos y todos los cambios que se produzcan ahí, también se aplicarán en Google Drive, teniendo un respaldo de archivos y sincronización continuo.”

“Ya puedes hacer copias de seguridad en la NUBE de todo tu ordenador
con la nueva app de Google”
(Omicrono.elespanol.com, 13/07/2017)

¡Qué guay! Vaya, ¿no os dan ganas de correr hasta vuestros PCs y subir una copia de “seguridad” a los servidores de la compañía secuencial… voluntariamente?

Claro, ya de paso, en vez de regalarles solamente la carpeta “Mis Documentos” (insisto, con vuestro consentimiento) también les podéis subir carpetas tales como: “Mi Declaración de la Renta”, “Mis Deseos Insatisfechos”, “Mi Diario de Sueños”, “Mis Planes de Emancipación”, “Mis Venganzas Pendientes”, “Mis Atentados Terroristas”,…

Y si bien es cierto que muchas compañías como Google y gobiernos corruptos como el nuestro hace ya tiempo que se las ingenian para conseguir de una manera u otra los datos privados que de los ciudadanos más les interesa, la novedad es que ahora Google nos pide autorización expresa para hacerlo a cambio de una módica suma y seguramente a través también de un largo pliego de condiciones contractuales que para variar nadie se lee y sin cuya aceptación previa será literalmente imposible utilizar su aplicación espía de mierda.

Resumiendo, que los hay tontos, muy tontos, y luego están los usuarios del remozado Google Drive.

BIENVENIDOS A LA TIERRA.




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La URL de esta entrada es: http://www.bienvenidosalatierra.com/ay-ay-ay-mi-google-spy

6 thoughts on “¡Ay! ¡ay! ¡ay!… mi «Google ‘SPY’»

  1. “algun dia , ire a las montañas tengo el ojo echado a una cueva, vivire en ella rodeado de cerdos y con un taparrabos.” (Conde de Montecristo)

    Oye, que para rodearse de CERDOS… ¡no hace falta irse tan lejos! 😛

  2. Admin Dice:

    “Conclusión: si no quieres ser espiado… vete a vivir a una CUEVA 😉”

    Lo cierto es que Internet se desarrolló (o al menos así nos lo vendieron) como el mayor sistema jamás creado para el libre acceso a la información y por lo tanto a la cultura, al libre pensamiento, a la independencia. En mi opinión es el mayor sistema jamás creado para EL CONTROL de la información y propaganda en todos sus ámbitos. Desde su difusión hasta su censura, pasando por su manipulación o la creación de corrientes de opinión ad hoc. Una herramienta así no podía ser libre por mucho tiempo, si es que alguna vez lo fue.

  3. como sabes, soy digamos, informatico. regla numero uno, jamas confies en nada de la nube, a mi me quedo claro como miran tus archivos e incluso pueden borrar e inutilizar la cuenta.
    regla numero dos, poner una cuenta, por ejemplo , prof.cojonciano, y direccion calle la esquina numero 3555555 bajo albiona, freedonia
    regla numero tres vpn
    regla numero cuatro tor
    regla numero cinco , bueno por el momento vale.
    regla numero seis y la mas importante, la regla gollum, ellos miran mi tessoro, ellos vigilan, recuerda admin cuando nos conocimos.

  4. Y es que no se cansan. Están constantemente pergeñando como apoderarse de ti. De tus pensamientos, de tus gustos, de tus preferencias… en definitiva de tu vida. Para así poder manosearla y moldearla a placer. Más aún de lo que ya lo hacen. Cuando pasan estas cosas impulsadas por este tipo de empresas, siempre me acuerdo de lo que leí en cierto libro que escribió un ex-agente de servicios secretos. Lo más difícil y costoso cuando investigas a alguien es saber con quién se ve, qué le gusta o no le gusta, con quién habla y de qué, sus preferencias en terrenos tan distintos como la comida, la ropa, el deporte o el sexo. Se necesitaba un auténtico despliegue humano para realizar seguimientos, escuchas e intrusiones en viviendas con el fin de poder hacer un bosquejo del sujeto vigilado en cuestión. Además de mucha paciencia y mucho riesgo de ser descubierto. Todo eso y mucho más se obtiene ahora a partir de tu PC o de tu smartphone (lo de smart tiene guasa). Es decir, que si entro en cualquiera de ellos no necesito ni acercarme a ti y ni de lejos sabrás que estás siendo vigilado. ¿Es por eso que en nada de tiempo se ha desarrollado la tecnología wifi y los teléfonos “inteligentes”? Pues a mi no me extrañaría. Realizar un pinchazo telefónico real (físico) deja evidencias, pinchar el wifi no. O es casi indetectable. Las Apps para tu teléfono “gratuítas” te piden acceso a la cámara de fotos, al micrófono, a la agenta, a los todos los datos, fotos, vídeos y demás almacenados, al GPS, es decir acceso total a toda tu vida, por que al final terminamos llevando la vida en el puto teléfono. Quien haya visto la película “Snowden” o escuchado sus declaraciones sabe que absolutamente todo se escrutina (o se intenta) a lo largo y ancho del planteta. ¿De verdad no resulta sospechoso que empresas como Google y afines ofrezcan gratis algo? Cuando el precio por algo no existe es que la mercancía eres tu. Este es un axioma en el mundo comercial. La forma en que estas empresas han crecido, su actividad y su forma de presentarse al público, intentado hacerse pasar por tu amigo de toda la vida es como un espía a la antigua lo haría para poder investigarte. En mi opinión si alguna vez empresas como Google, Facebook, Apple y tantas otras fueron de verdad empresas independientes, debió ser hace mucho. Para mi son el disfraz imprescindible y la falsa identidad obligatoria que deberían adoptar las agencias de seguridad de ciertos países. Una cobertura en definitiva, que además les proporcionaría muchísimo dinero. ¿Cómo no iba Google a ofrecerte que le regales tu ordenador? Lo están deseando. Ahora además creo que ofrecen el que guardes en su nube el contenido íntegro de tu móvil (configuraciones incluídas) por si tienes que cambiarlo por uno nuevo. Que majos, ¿eh? Por cierto ¿cuántos ataques han sufrido las nubes de los diferentes proveedores de comunicaciones, internet, juegos, datos, etc… que hay en el mercado? ¿Quién se ha llevado los datos de millones de personas – quizá – bajo un supuesto y oportuno ataque hacker? ¿Tu le dejarías a un completo desconocido la llave de tu casa para que la custodiara? Pues eso es lo que hacemos (o hacen) los que cuelgan de la nube toda su obra y milagros. Realmente hay que estar en la nube para cometer semejante desatino.

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