Con vocación de PROVOCACIÓN

SINOPSIS: Parece que Estados Unidos (como franquicia del Imperio Británico), más Israel, no cejan en su estrategia de que sea Rusia quien lance la “primera” piedra de una tercera Gran Guerra.

El 31 de octubre de 2015 un avión comercial RUSO se estrelló en la península del Sinaí poco después de despegar, dejando un saldo de 224 muertos.

Semanas más tarde el ejército turco derribaba un caza también RUSO con la tibia excusa de que sobrevolaba el espacio aéreo de Turquía (joder, si tuviese que disparar Assad a cada uno de los efectivos extranjeros que violan su suelo es seguro que ya se había quedado sin munición hace años).

Y como no hay dos sin tres, ni tres sin cuatro, el pasado 20 de diciembre fue asesinado a tiros el embajador RUSO en la capital turca (despertando el hecho todo tipo de suspicacias) y, para terminar el repaso del “gafe” RUSO, hace días se estrellaba también otro avión militar, casualmente, de la misma nacionalidad.

“«El siniestro del Tu-154 se habría producido por un fallo técnico o un error de pilotaje, la hipótesis de que fuera un acto terrorista no entra en la lista de las principales»”, ha declarado el ministro de Transporte ruso, Maxim Sokolov.

“Moscú: «El siniestro del Tu-154 se habría producido
por un fallo técnico o un error del piloto».”
(Actualidad.RT.com, 26/12/2016)

Por pura casualidad el “accidente” se producía en la simbólica fecha del 25 de diciembre cuando se cumplían, este año justamente, 25 años de la dimisión del agente secuencial Gorbachov. Circunstancia la cual se terminaría traduciendo en el desmantelamiento de la URSS curiosamente. Y ¡hala! ¡una potencia menos en el camino hacia el nuevo orden mundial!

Cierto es que el incidente del Tu-154 bien podría ser fruto solamente del azar. Pero claro, una vez listada tanta “mala suerte”; las sanciones económicas impuestas por occidente a Rusia como excusa por el tema de Crimea; la manipulación a la baja de los precios del crudo para putear a Putin; la colocación del escudo antimisiles de la OTAN en Polonia; la acumulación de tropas extranjeras a lo largo de la frontera eurorusa; tanta propaganda anti-Putin vomitada por los medios contra su campaña militar antiterrorista en Siria, etc. pues ¿qué queréis que piense un tío como yo que no cree en el azar ni en la casualidad?

El ministro ruso ha declarado que el atentado terrorista no aparece en la lista de las causas más probables del siniestro. Natural, ¿qué cojones iba a decir públicamente? ¿acaso podía responsabilizar abiertamente por el derribo, de ser cierto, a los servicios secretos occidentales?

No cabe duda de que eso habría sido interpretado por sus enemigos como una declaración de guerra, que es exactamente lo cual, sospecho, están algunos esperando: que sea Putin quien arroje una “primera” piedra con la que justificar el inicio de una tercera Guerra Mundial.

Mientras tanto, parece que Trump ha optado por las capacidades del presidente de una compañía petrolera para dirigir su política exterior. A estas alturas de siglo cuesta no relacionar “petróleo” con “Oriente Medio” y con “guerras”, y siempre de la misma manera. Así que tiempo al tiempo.

Y nada, ya iremos viendo cómo evita el mandatario ruso lo que desde fuera parece una larga lista de provocaciones en toda su regla.

BIENVENIDOS A LA TIERRA.




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2 thoughts on “Con vocación de PROVOCACIÓN

  1. “Asimismo guarda una similitud asombrosa con el… ” (El Abuelo)

    Con el episodio del hundimiento del Lussitania en las aguas de norteamérica cuando los nazis hundieron un barco de pasajeros repletito de MUNICIÓN aliada. ¡Hala! ¡otra excusa para que los yankis se involucren en la guerra!

    Pues eso “the american way of life” como bien dices 😉

  2. Admin dice refiriéndose al siniestro aéreo del TU-154:
    “El ministro ruso ha declarado que el atentado terrorista no aparece en la lista de las causas más probables del siniestro. Natural, ¿qué cojones iba a decir públicamente? ¿acaso podía responsabilizar abiertamente por el derribo, de ser cierto, a los servicios secretos occidentales?”

    Pues eso mismo. Si hay algo que Rusia no hará será decir abiertamente que ha sido un atentado aunque pueda probarlo. No declarará públicamente saber la verdad (si es que ha sido un atentado) por que el silencio es el mejor aliado en estas situaciones. No admitirá que es vulnerable (culpará del accidente a un error técnico o de pilotaje), pero se tomará cumplida nota de lo que corresponda y preparará su respuesta. Y por supuesto que esta cadena de sucesos es muy sospechosa. De hecho USA sigue hostigando a Rusia ahora con la expulsión de 35 ciudadanos rusos de suelo norteamericano por “injerencia en las elecciones presidenciales” (ya no saben qué decir).
    http://www.elespanol.com/mundo/america/eeuu/20161229/181982432_0.html
    Esto recuerda cada vez más a lo que estuvo haciendo USA con Japón meses antes del ataque a Pearl Harbour, que consistió básicamente en putear a los japoneses en todos los ámbitos políticos, económicos y comerciales hasta que finalmente Japón atacó y USA pudo declararle la guerra y entrar en la II G.M., algo que deseaban ávidamente los cárteles bancarios y empresariales industriales estadounidenses y que no conseguían por la negativa del pueblo americano que decían tener bastante con terminar de sacudirse la crisis del ’29. Los paralelismos con la situación actual me da escalofríos. Por si alguien quiere echar un ojo:
    http://www.voltairenet.org/article161596.html
    También guarda un sospechoso parecido con el “incidente del Maine” que nos costó Cuba y que consistió en que los americanos atacaron a su propio barco para culpar a España y declararnos la guerra para practicamente apropiarse de Cuba. Algo que consiguieron y que les duró hasta que Fidel Castro dijo hasta aquí hemos llegado.
    Asimismo guarda una similitud asombrosa con el “incidente del golfo de Tonkin” en el que USA fingió ser atacada por fuerzas norvietnamitas y eso desató la “ayuda militar” que todos conocemos por Guerra de Vietnam. En fin, parece que la cosa consiste en provocar situaciones comprometidas para obligar a una respuesta de fuerza por parte del contrario y así poder justificar la pelea que uno anda buscando. Es el estilo americano o eso parece si miramos su historia.

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