El periódico global-feminista redefine a su manera y conveniencia el vocablo «trabajar»

SINOPSIS: Hasta ahora, “trabajar” se concretaba en el mero acto de prestar un servicio a cambio de un SALARIO. Si bien a partir de la fecha, sin embargo, parece que “trabajar” va a ser también CUIDAR de tus pequeños, realizar las tareas del HOGAR y ¿por qué no? atender a cursos de FORMACIÓN. Super normal.

El pasado 13 de febrero El País se hacía eco en su portada nada menos que del último esfuerzo del continuado intento del imperio radical-feminista (i) por victimizar a sus lacayas; y (ii) por ensalzar su presunto espíritu de sacrificio (a base de ningunear por el camino a los varones y amén de culparles a todos, ya de paso, por cada “problema” conocido de aquellas).

Así, en un ejercicio de desvergüenza sin par afirmaba el titular:

Y qué duda cabe de que, o bien al corrector se le pasó entrecomillar el término “trabajo”, o es que los responsables del diario han optado por redefinirlo por su cuenta y riesgo –y sin conocimiento de la RAE, por cierto- para ajustarlo convenientemente a los intereses del ideario feminista y con la comprensible confusión, por supuesto, que para el descuidado lector la iniciativa conlleva.

Porque, claro, cuando a las personas sin estudios -pero sensibles- se nos menciona lo de “trabajo gratis”, lo que pasa es que interpretamos ipso facto -vía sarpullido- que algún neoexplotador de tres al cuarto está por fin consiguiendo dejar de remunerar por ciertos empleos por los que antes se pagaba y que, además, pues son las féminas en este caso, para variar, las afectadas en exclusiva por tan injusta medida.

Aun así, la única manera de salir del batiburrillo es leyendo el subtítulo y el resto de la noticia –y en el contexto siempre, claro, de la incipiente dictadura radical-feminista-.

Dejando de lado las comparativas, lo que de verdad llama la atención es la novedosa definición de “trabajo” que efectúa el medio y cuyo estatus pasa ahora a nivelarse –según ellos- con el de las tareas domésticas, el cuidar de familiares o hijos y hasta, válgame “dios”, con el de colaborar con ONG o incluso realizar ¡cursos de formación!… Todo sea por la gracia feminista. Amén.

Que sepas, machista de los cojones, que me duelen hasta los pezones… de tanto “trabajar”.

Como se puede comprobar, las excusas de la sucursal de Mintaka aquí en España son tanto más imaginativas a cada día que pasa. Aun así, me permito recordar que en virtud del conocido como “efecto de la ilusión de la verdad” las “noticias” de los manipuladores no necesitan ser ni ciertas, ni creíbles, ni lógicas siquiera. Porque, en el fondo, quien verdaderamente enjuicia todo es nuestra MEMORIA, y no nuestro criterio objetivo personal como pudiera en un principio a simple vista parecer. (Hasher, Goldstein y Toppino, “Frequency and the conference of referential validity [La frecuencia y la concesión de la validez referencial]”, 1977, Journal of verbal learning and verbal behaviour, 16, 107-112. 10.1016/S0022-5371(77)80012-1).

Así que lo mismo nos nos da de todas formas si las informaciones escuchadas nos suenan de la lectura de la prensa o de una novela rosa, de un telediario, de la boca del más ignaro tertuliano o de la teleserie más fantasiosa de ciencia ficción. Porque lo importante no es la fuente, insisto, sino que su contenido sea simplemente RECONOCIDO por tu memoria, para convertirlo por su cuenta y riesgo después en pura “verdad” sin ningún tipo de criterio racional adicional digno de mención.

El “marciano” que se inventó esto… ese sí que es un crack. 😉

De vuelta a la paranoia feminista de considerar como “trabajo” los cuidados de una madre hacia sus hijos en el sentido más auténtico y tradicional (de lo de asistir a cursos ya ni hablamos) me permito recordar un caso real:

“La sentencia de divorcio obliga a un hombre de Gijón a INDEMNIZAR con 74.000 euros a su exmujer por los 10 años en los que ella se dedicó al cuidado del hogar y los hijos. Es un DERECHO que reconoce el artículo 1438 del Código Civil en las disoluciones de matrimonios con régimen de separación de bienes. El trabajo doméstico computa igual que si se realizara fuera de casa y da derecho a compensar a la mujer si se ve perjudicada económicamente con el divorcio.”

“Obligado a indemnizar con 74.000 euros a su exmujer por el trabajo doméstico” (Telecinco.es, 02/06/2016)

Queda por ver si el derecho se aplicará de igual manera también, cosa que dudo, pero a los amOs de casa esta vez. Que también me consta que los hay, y que cuidan de sus niños y de las tareas de su hogar mientras sus mujeres trabajan fuera.

Sea como sea, qué duda cabe de que la presente es una de esas cosas que la maquinaria feminista consigue legislar siempre de tapadillo, hasta que la mierda te salpica de lleno y se te queda la cara de gilipollas que se le debió quedar con seguridad al hombre este de Gijón.

Resumiendo, si eres uno de esos hombres que se casa solamente para que les hagan la comida y les laven y les planchen la ropa (que también los hay en la viña del señor) pues mi recomendación, visto lo visto, es que contrates a la mejor chacha en vez de pasar por vicaría. Así la pagarías cada mes, como se hace con una trabajadora legal, y ya de paso podrías exigirla como tal (sin que te llamase por ejemplo “machista” cada vez que dejases de plegarte a sus caprichos). Y, lo que es mejor todavía, ya no podría echarte nada en cara sobre el estilo de vida que llevas solamente porque no coincide con sus gustos.

Y si al final va a ser siempre el varón quien termina pagando la cuenta se ponga como se ponga pues, llegado el caso, que sea únicamente él quien decida dónde y de qué manera invierte su dinero.

Y ahora, permitidme que reflexione sobre esta indemnización por separación propiamente dicha.

Pensando en mi padre sin ir más lejos, es un hecho innegable que se ha pasado el hombre toda su santa vida trabajando a deshoras a cambio de un salario para que no faltase nada en casa, ni a su mujer, ni a sus hijos. Para imaginar a mi madre tenéis que haceros una idea de la típica imagen de la esposa sesentona condenada sin remedio por su marido desalmado a vivir como una reina, a atender a sus pequeños y a dirigir con criterio propio y mano férrea las finanzas hogareñas. Jamás en la vida le ha faltado a mi madre, ni un real para gastar, ni libertad para que hiciese con el dinero cuanto le viniese en gana… por más que hoy día patalee el colectivo feminista:

“Maldita sea tu madre por estimar en tal medida su estilo de vida” -que debe de estar pensando más de una arpía a sabiendas de que todas las mujeres no se tragan su basura propagandística.

Ahora bien, si mis padres se separaran a su edad ¿de qué iba a vivir mi madre después? Buena pregunta. En ese caso qué duda cabe de que parecería razonable que alguien la indemnizase pero ¿quién?….

Si finalmente tuviera que indemnizarla su exmarido, como ya ha concluido la mencionada sentencia, tonto sería mi padre si no exigiera el preceptivo DESCUENTO de miles de euros en concepto por ejemplo de ALQUILER y de MANUTENCIÓN durante décadas. A eso se le llama “estar a las duras y a las maduras”, pero cuánto me temo que su señoría no haya contemplado en el fallo de su fallo semejante cuestión.

De cualquiera de las maneras, y puesto que el trabajo doméstico “computa igual que si se realizara fuera de casa y da derecho a compensar a la mujer si se ve perjudicada económicamente con el divorcio”, como dice el artículo, pues qué duda cabe de que otra forma de compensar a las divorciadas sería que el gobierno les pagase una pensión. Sería lo más lógico, insisto, llegada la necesidad de EQUIPARAR finalmente el trabajo doméstico con el realizado fuera de casa.

Pero el gobierno por su parte, que también se acoge a las leyes que le da la gana, se defenderá seguramente diciendo que como la mujer no ha trabajado en realidad pues no ha podido cotizar… y que no ha lugar a pensión ninguna en consecuencia.

Salta a la vista que la solución definitiva pasaría por legislar para que se reconociera formalmente la figura de la “esposa ama de casa” como una profesión en toda su regla y que cotizase por su parte como los demás autónomos.

Dicho lo cual, señores de El País, si resulta que las “víctimas” no han podido trabajar de verdad en su vida ¿por qué comparan en su artículo “trabajo” con actividades tan incompatibles con el término como son los cursos de formación o los voluntariados?

Pues por puro interés, me atrevo a afirmar. Por el desmedido interés por ATIBORRORAR las MEMORIAS de sus lectores con presuntos casos de VICTIMIZACIÓN y de AUTOBOMBO de las féminas para que la quinta o la sexta vez que vean o lean la misma PATRAÑA, pues terminen realizando mentalmente con el tiempo tan convenida asociación y se terminen convenciendo de que la INVENCIÓN original es totalmente verídica.

Mal está que se publiquen la propaganda y las noticias falsas pero, joder, que todavía haya gente que pague por ellas…

BIENVENIDOS A LA TIERRA.

P.S. Igual El Abuelo desea añadir algo sobre la “independencia” económica del diario en cuestión. 😉




¿Me ayudas a mantener este blog?

 ENTRADAS RELACIONADAS:

El «efecto de la ILUSIÓN de la verdad»

La URL de esta entrada que tanto huele es: http://www.bienvenidosalatierra.com/el-periodico-global-feminista-redefine-el-vocablo-trabajar

3 thoughts on “El periódico global-feminista redefine a su manera y conveniencia el vocablo «trabajar»

  1. Como complemento a mi comentario anterior y con el fin de aportar datos que puedan dar una visión más completa de por qué no confío mucho en las informaciones de El País, añado esto:

    Fuente: Wikipedia.

    A 31 de diciembre de 2016 los principales accionistas de PRISA eran los siguientes:​

    Amber Capital UK LLP (19,29%)
    Rucandio SA, familia Polanco (17,53%)
    Telefónica SA (13,06%)
    International Media Group SARL, del sultán catarí Ghanim Al Hodaifi Al Kuwari19​ (8,17%)
    GHO Networks SA de CV, Roberto Alcántara Rojas20​ (8,04%)
    HSBC Holdings PLC (7,46%)
    Banco Santander SA (4,19%)
    Fundación Bancaria Caixa d’estalvis y Pensions de Barcelona (3,83%)
    Nicolas Berggruen (1,22%)

    El accionariado de PRISA ha evolucionado significativamente entre 2009 y 2015 debido a las dificultades económicas del grupo. La familia Polanco, que en 2009 controlaba el 71 % de las acciones, vio su participación disminuir por debajo del 20 %. En las sucesivas ampliaciones de capital entraron en el accionariado empresarios acaudalados, fondos de capital riesgo y también bancos españoles que canjearon por acciones las deudas que PRISA había contraído con ellos. En julio de 2016 el grupo inglés Amber Capital pasó a hacerse con el control de la mayor parte de las acciones del grupo PRISA.
    Enlace: https://es.wikipedia.org/wiki/Grupo_PRISA

    El periodista Jesús Cacho se expresaba de esta forma en 1999 respecto al poder del grupo Prisa:
    “Cualquier españolito puede educarse con los libros de texto de Santillana, bailar en su juventud al ritmo de Los 40 Principales, estar informado en su madurez leyendo El País, invertir su dinero con la ayuda de Cinco días, seguir los avatares de su equipo de fútbol favorito con el diario As,
    aficionarse a la literatura con los libros de Alfaguara, salir de viaje con las guías de El País-Aguilar, tomarse unas vacaciones en los hoteles de la cadena Tropical, regalar discos a sus amigos comprados en las tiendas Crisol, animarse con el porno del viernes noche en Canal+ o ver una película producida por Sogetec en uno de sus multicines en Lusomundo. Incluso, si se
    aburre, pasear por el Retiro madrileño con la sintonía de la SER pegada a la oreja.”
    Extraído del libro Traficantes de Información de Pascual Serrano.
    Cuando un grupo mediático de este calibre o parecido se pone en marcha con cualquier tema, hay que entender que su influencia se extenderá a millones de personas en diferentes países y ámbitos. Sabiendo quienes están a los mandos del dinero que da vida al gigante, es prudente a mi juicio, ser excéptico con lo que publican, pensar que puede haber intereses en dar tal o cual enfoque a las cosas y que gente así simplemente no da puntada sin hilo. Por cierto este esquema empresarial se repite en el universo de medios españoles y extranjeros. Leí en una ocasión que en torno al 80% de las noticias que leemos/vemos en occidente son distribuídas tan solo por 8 ó 9 agencias de información. De manera que cuando se nos machaca de manera inmisericode con un asunto concreto, ya sabemos lo que hay.

  2. Admin dice:

    P.S. Igual El Abuelo desea añadir algo sobre la “independencia” económica del diario en cuestión. ?

    Pues si, algo añadiremos pero no será antes de dar por válidos todos y cada uno de los argumentos que expones en la entrada y hacer hincapié en que la cita “Por mucho que se repita, una mentira no se convierte en verdad” no es del todo cierta. La verdad es que el actual modo de distribuír y presentar la des-información precisamente termina por conseguir que una mentira, o siendo más suaves con el idioma, una aseveración cuestionable acabe por aceptarse como verdad. Incluso, y siempre a conveniencia, como dogma de fe. Eso es precisamente lo que en mi opinión está haciendo (entre otros) el neo-ulta-feminismo este que nos ametralla incesantemente desde todos los medios y que NUNCA recibe réplica o contraargumentación. Algo evidentemente muy sospechoso. Parece que se quisiera permitir que ciertos falsos “principios” quedaran sólidamente adheridos al imaginario colectivo sin ser confrontados en modo alguno. Por que al igual que Admin, también yo conozco a maridos que hacen la compra, limpian, recogen y/o llevan a los niños al colegio, y participan de una forma activa en el funcionamiento del hogar. De hecho si no se hace así estando en activo los dos miembros de la pareja, simplemente no duran ni 6 meses juntos. Así como también he conocido (más de cerca de lo que hubiera querido) a mujeres que engañan a sus parejas con otros, se gastan el dinero de forma inapropiada, beben más de la cuenta, medran en el trabajo a base de meterse en la cama del jefe y se desentienden del compromiso que adquirieron en su día con su novio o marido. En definitiva, que me paso por lo cojones la victimización sistemática de la mujer por parte del hombre y la inamovible atribución de papeles que este movimiento radical e intransigente pretende imponer a las mujeres y hombres consistente en presentar a la mujer como víctima perpetua y al hombre como agresor impenintente. Básicamente por que es falso y por que lo que se pretende con esto es enfrentar y dividir a la sociedad por género. Divide y vencerás. Lo de siempre. También hay, por cierto, mujeres que matan a sus parejas, que incitan y embaucan a otros para que maten por ellas, que asesinan a sangre fría a sus hijos, que delinquen reincidentemente y que difícilmente son motivo de noticia en los medios, o cuando lo son (por que no queda más remedio) su aparición es tan fugaz como como un flash. Se trata en estos casos – frecuentemente – de una “femme fatal” y no de un salvaje asesino sin escrúpulos. Flaco favor se está haciendo a las mujeres con este asunto. Algunas ya se han dado cuenta (que se lo digan si no a las azafatas de eventos como carreras de coches, o ciclistas) donde han sido eliminadas por presiones feministas que las han dejado sin trabajo. Pero el daño será con el tiempo mucho mayor y socialmente más profundo. Y mientras a los occidentales (mujeres y hombres) se nos empuja con estas maniobras a recelar del sexo contrario y también (por qué no) a ser homosexuales y dudar de nuestra identidad sexual, en otras áreas del planeta las parejas no paran de tener hijos que luego aparecen precisamente en nuestros paises montados en pateras o escondidos en las bodegas de un barco. ¿Casualidad? pues no sé.
    En cuanto a lo mendionado al princpio sobre la independencia del medio fuente de la información (El País) diré – y en esto no es muy diferente al resto de los principales medios españoles de prensa, radio y televisión – que en su accionariado hay o ha habido bancos, empresas de telecomunicación, gestores de inversiónes y empresas de diverso pelaje y nacionalidad aparentemente sin relación con el periodismo, por lo que se me hace difícil pensar que en este medio se publique algo que pueda incomodar o ir en contra de los intereses de sus verdaderos dueños ya que la familia Polanco (propietarios iniciales del periódico) no conservan el principal volumen accionarial del grupo propiedad del diario desde hace tiempo. Más bien me inclino a opinar que este medio ( y otros) no son ya más que el altavoz y herramienta necesarios en la difusión de informaciones con enfoques y objetivos concretos. Por consiguiente, en mi opinión, no es información sino propaganda.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Please leave these two fields as-is:

Protected by Invisible Defender. Showed 403 to 576.272 bad guys.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.