La otra mirada, la OBJETIVA, al caso de «La Manada»

SINOPSIS: Toda la santa vida creyendo que me masturbaba y ahora resulta que no hacía más que AGARRARME simplemente… para no caerme. Como lo oís. (Bueno, tal cual se ha escuchado estos días en sala en realidad). De ahí seguramente la etimología de “APOLLARSE” […]

Hierve estos días la sangre del universo feminista por vivir en un país de mierda que practica la fea costumbre de juzgar a los acusados.

De ahí que, tras considerar insuficiente el criterio y la condena de la mayoría de los jueces de “La Manada”, pues hayan decidido intentar poner el país en pie de guerra para inundar de propaganda radical feminista los medios y las calles, ya de paso, de mujeres superequilibradas -y mejor informadas- “echando espuma” por la boca.

Recordad en este sentido que, en atención al conocido como “efecto de la ilusión de la verdad”, cuantas más veces se REPITA en los medios la información que corresponda (la “injusticia” del fallo judicial en este caso) pues tanto más viso tiene la “noticia” de tratarse de toda una MENTIRA de proporciones bíblicas.

Y ahora, para quien prefiera seguir fumando la propaganda antimachista del Sistema, que por favor pulse Alt-F4 en su teclado y que corra presto a sentarse a ver el próximo telediario.

Para quien quiera sin embargo conocer una versión alternativa infinitamente más razonable, menos emotiva y mucho más objetiva de los hechos denunciados, que no deje de leer los siguientes extractos de la sentencia formal del caso de la supuesta violación de “La Manada” en boca de Ricardo González, uno de los jueces desobedientes en la causa, que ha elegido seguramente no amedrentarse ni ante la opinión pública ni ante las presuntas amenazas del colectivo ultrarradical feminista. Porque, para quien todavía no lo sepa, de los tres jueces involucrados, dos lo tenían perfectamente claro… y, González, completamente oscuro… viendo las mismas fotos y vídeos.

Dicho lo cual, miedo me da pensar cómo pudieron convencer a uno de los peritos del caso para que REDEFINIESE para todos, la acción de masturbar a su presunto violador, como la acción de AGARRARSE “para no perder el equilibrio y evitar caerse”. Y no, esta no es la sección de humor del blog.

“El análisis que de las imágenes realizan el Inspector de Policía Foral número NIP 0063 y el Subinspector NIP 0329 adolece, en mi opinión [la de González], de una FALTA DE IMPARCIALIDAD que resulta imposible no apreciar, pues no solo queda patente en las valoraciones subjetivas, opiniones y conjeturas personales que los mismos dejaron expuestas por escrito en su informe, sino que igualmente quedó patente en Sala el día de su comparecencia a juicio. Y lo mismo puede predicarse de lo informado por el Agente de Policía Foral NIP 0867. En todos ellos resultó perceptible que actuaron partiendo del PREJUICIO de CULPABILIDAD de los acusados y han plagado sus informes y declaraciones ante el Tribunal no solo de las ELUCUBRACIONES SUBJETIVAS que afirman evitar, sino de SUPOSICIONES SIN SUSTENTO que dejaron evidente su esfuerzo por FAVORECER A LAS ACUSACIONES en perjuicio de los acusados, recurriendo incluso a explicaciones e hipótesis que, por ABSURDAS, resultan GROTESCAS y OFENSIVAS para la lógica y la recta razón [para todo el mundo con ojos en la cara, parece, a excepción de los mejor “pagados” por los colectivos feministas].

A pesar de que según afirmaron en juicio los peritos visualizaron las imágenes “cientos de veces”, en la sesión del plenario en la que comparecieron, las defensas pusieron de manifiesto un nada desdeñable cúmulo de acciones que los peritos NO RESEÑAN en su informe [un «descuido» lo tiene cualquiera, joder, ¿pero tantos?] y que, sin embargo, reconocieron apreciar cuando en la sala se las pusieron de manifiesto con un solo visionado; resultó evidente además que su informe aparece plagado de valoraciones SUBJETIVAS en las que la hipótesis por la que se opta para tratar de justificar, esencialmente las acciones que se observan en la denunciante, es la que resulta más PERJUDICIAL para los ACUSADOS [casualmente], llegando a RECONOCER en juicio que sus interpretaciones son susceptibles también de OTRA lectura sin que supieran explicar por qué en tal caso no la hicieron constar en su informe.

Pues yo NO. Intuiciones aparte, si un juez que ha repasado concienzudamente las pruebas (SIN intereses creados) no se traga la historia de la violación, entonces yo tampoco puedo hacerlo sin revisar antes las pruebas como él. Otra cosa es que fuese completamente IMBÉCIL y me creyese a pies juntillas todo cuanto regurgitan los telediarios.

“Asimismo, resulta patente el modo en que se afanan por describir cada pequeño movimiento que perciben en los acusados, en tanto que se muestran mucho más laxos al describir las acciones de la denunciante aprestándose a buscarles justificación en cuanto perciben que pueden poner en duda la INACTIVIDAD o PASIVIDAD de la misma que pretenden transmitir y recurren a verbos sugerentes de fuerza o dominio tales como agarrar, tirar, sujetar… cuando describen acciones de los acusados a pesar de que su conclusión final es la de AUSENCIA de cualquier fuerza o violencia; de modo que se vieron obligados en juicio a tal cúmulo de matizaciones y rectificaciones que su informe no puede sino ser DESECHADO. Que afirmen que, cuando la denunciante toma el pene de uno de los acusados y realiza movimientos MASTURBATORIOS sobre el mismo, quizá ocurrió que lo hiciera para no perder el equilibrio y evitar caerse es tan grotesco que hace innecesario abundar en su consideración; todo ello me lleva a prescindir de lo informado, más allá de los datos técnicos relativos a la identificación de los 7 vídeos y dos fotografías objeto de la prueba, su duración y el momento en que fue generado cada uno de los archivos. [Cualquiera diría que el informe pericial lo redactó borracho un alumno de bachillerato para su fin de curso, en vez de un profesional plenamente competente -e imparcial- para un juicio serio de semejante transcendencia pública].

[…] Lo que documentan las imágenes es sexo entre desconocidos, en el entorno clandestino y desapacible del rellano de un portal. Está acreditado que la denunciante en ese momento presentaba una tasa de alcoholemia SUPERIOR a 1g/l [algo inaudito en plenos sanfermines… que lleve solo eso 😉 ] y, aun cuando al respecto no se ha practicado prueba alguna, parece obvio que los cinco varones, en el grado que fuere, también estaban influidos por la ingesta de alcohol. Todos han afirmado que habían bebido, llevaban de fiesta desde el día anterior y el portero del hotel Europa también manifestó que, según su apreciación, iban “medio ciegos” […]

No aprecio en los vídeos cosa distinta a una cruda y desinhibida relación sexual, mantenida entre cinco varones y una mujer, en un entorno sórdido, cutre e inhóspito y en la que ninguno de ellos (TAMPOCO LA MUJER) muestra el más mínimo signo de pudor, ni ante la exhibición de su cuerpo o sus genitales, ni ante los movimientos, posturas y actitudes que van adoptando. NO APRECIO en ninguno de los vídeos y fotografías signo alguno de violencia, fuerza, o brusquedad ejercida por parte de los varones sobre la mujer. No puedo interpretar en sus gestos, ni en sus palabras (en lo que me han resultado audibles) intención de burla, desprecio, humillación, mofa o jactancia de ninguna clase. Sí de una desinhibición total y explícitos actos sexuales en un ambiente de jolgorio y regocijo en todos ellos, y, ciertamente, menor actividad y expresividad en la denunciante. Y tampoco llego a adivinar en ninguna de las imágenes el deleite que describe la sentencia mayoritaria salvo que con el término se esté describiendo la pura y cruda excitación sexual. Nada, en ninguna de las imágenes que he visto me permite afirmar que las acciones o palabras que se observan o se escuchen tengan el más mínimo carácter imperativo; nada, en ninguno de los sonidos que se perciben, que resulte extraño en el contexto de las relaciones sexuales que se mantienen. Todas ellas son imágenes de sexo explícito en las que no tiene cabida la afectividad, pero también, SIN VISOS de fuerza, imposición, conminación o violencia.

Reitero que hay una absoluta y despreocupada desinhibición en todos los varones que se hace especialmente patente en el hecho de que puede observarse, incluso, en alguna de las imágenes, que alguno de ellos se ha despojado completamente de sus pantalones, ropa interior y zapatos, que se aprecian en desinteresado abandono en el suelo, gesto que me sugiere una DESPREOCUPACIÓN impropia de quien está [o que se supone que estaría, mejor dicho] agrediendo sexualmente a una mujer con conciencia de hacerlo o prevaliéndose de la situación para abusar de ella con conciencia de estar sometiendo su voluntad en un lugar como el de autos. Interactúan y el modo en que se dirigen a ella a mí me sugiere que todos creen que ella PARTICIPA CON ELLOS [voluntariamente] en lo que están haciendo.

Por lo que se refiere a la mujer tampoco percibo signo alguno de pudor en ella […]

De mayor relevancia me parece el hecho de que, en NINGUNA de las imágenes percibo en su expresión [en la de la joven], ni en sus movimientos, atisbo alguno de oposición, rechazo, disgusto, asco, repugnancia, negativa, incomodidad, sufrimiento, dolor, miedo, descontento, desconcierto o cualquier otro sentimiento similar. La expresión de su rostro es en todo momento relajada y distendida y, precisamente por eso, INCOMPATIBLE a mi juicio con cualquier sentimiento de miedo, temor, rechazo o NEGATIVA. Tampoco aprecio en ella esa “ausencia y embotamiento de sus facultades superiores” que se afirma por la mayoría de la Sala; por el contrario, lo que me sugieren sus gestos, expresiones y los sonidos que emite es excitación sexual […] No concluyo que esta apreciación haya de suponer necesariamente una relación sexual consentida, pues no es descartable que durante una relación sexual no consentida pueda llegar a sentirse y expresarse una excitación sexual meramente física en algún momento, pero sí que la falta de consentimiento NO ESTÁ PATENTE ni en las expresiones, ni en los sonidos ni en las actitudes que observo en los vídeos por lo que a la mujer respecta […] a mi juicio, en las imágenes quedan evidenciados movimientos PROACTIVOS incompatibles con la “no reacción” que se afirma y que sugieren una participación VOLUNTARIA por su parte.

[…] Cierto es que tales vídeos únicamente documentan 96 segundos (discontinuos) de los más de 15 minutos que duraron las relaciones mantenidas en el interior del portal, pero, por lo que hace a esos 96 segundos, los vídeos y las dos fotografías de la causa operan en DESCARGO DE LOS ACUSADOS respecto de las tesis de las acusaciones, pues nada de lo que se ve o se escucha en ellos permite concluir el ejercicio de violencia o intimidación contra la denunciante, como tampoco, más allá de toda duda razonable, que dichas escenas se estén desarrollando sin su consentimiento o con un consentimiento viciado. La ausencia de violencia, fuerza o coacción es, además, ABSOLUTA. Cuando alguno de los acusados apoya las manos en las caderas de ella, o le sostiene la cabeza o apoya el brazo sobre sus hombros o la mano en su cabeza, no puedo interpretar que la estén “sujetando” de las caderas, “rodeándole” la cabeza o el cuello o “agarrándola” del pelo, porque lo único que me sugieren las imágenes son gestos acordes con la práctica sexual en la que se integran y sin pretensión coactiva alguna, no apreciándose tensión ni en los brazos, ni en las manos de los acusados que permita suponer cualquier otra intención en esos movimientos.

[…] Comparto con mis compañeros de Sala la apreciación de enrojecimiento en el rostro de la denunciante; lo que no acierto a comprender es por qué OMITEN que el mismo enrojecimiento se puede observar con igual evidencia en los acusados [bueno, eso podría explicarlo cualquiera, de preguntarle, con sorprendente facilidad].

No puedo dar mayor relevancia a la insistente afirmación de las acusaciones de que la mujer permanece en un plano inferior y rodeada por los varones, pues resulta inconcebible la práctica de FELACIONES a los mismos, en un entorno como el del cubículo de autos, de otro modo que no sea situándose la mujer en un plano inferior que le permita el acercamiento a la zona genital de los varones y, siendo estos cinco y ella solo una, que se sitúen en torno a ella es lo que cabe esperar de una relación de esa naturaleza, sin que de ninguno de esos elementos pueda concluirse no ya el empleo de violencia o intimación como sostienen aquéllas, sino tampoco la falta de consentimiento, ni que éste se hubiese prestado de forma viciada como deduce la sentencia mayoritaria, pues, en todo caso, de haber sido CONSENTIDAS las relaciones, no cabe suponer que el modo de desarrollarse hubiera diferido del que se ve en las imágenes. [Seguro que semejante disposición táctica de los amantes ya se explicaba en el capítulo I del Kama sutra].

Es evidente, porque así lo refieren y lo describen, que los magistrados con los que discrepo han apreciado sin duda los movimientos proactivos que destaco en la mujer y es evidente que, al igual que los peritos policías, han tratado de buscarles una JUSTIFICACIÓN que pudiera NEUTRALIZARLOS y convertirlos en irrelevantes, si bien en este caso recurriendo a esa especie de “parálisis” que la sentencia mayoritaria viene a significar para poder dar sentido [ese que NO tiene] a la hipótesis condenatoria que tiene por probada.

En cualquier caso […] no podemos sino admitir que tales imágenes [por las fotos y vídeos presentados] resultan, al menos, “interpretables”, por no tener un sentido INEQUÍVOCO en los términos en que tan contundentemente se ha apreciado en la sentencia mayoritaria para tratar de fundamentar su pronunciamiento condenatorio respecto del delito del artículo 181.3 del Código Penal [vamos que la sentencia no tiene NI PIES NI CABEZA] […].

Finalmente, a mi juicio, no puede establecerse como “a priori” que una joven con edad más cercana a los 19 que a los 18 años e iniciada en las relaciones sexuales a los 16, no esté dotada de suficiente madurez personal como para decidir, con la necesaria autonomía, las relaciones sexuales que quiera mantener, por personalísimas razones que solo le incumben a ella, mucho menos en una sociedad como la actual en la que los individuos, con independencia de su sexo, han alcanzado de hecho un considerable grado de libertad para autodeterminarse sexualmente […]. Y ello tanto si las referidas relaciones se ajustan a lo convencional como si no. Lo que determina el delito no es la naturaleza de la relación, el modo o lugar en que esta se desarrolle, ni quiénes participen en ella; lo penalmente relevante es la FALTA DE CONSENTIMIENTO o el consentimiento viciado de quien la denuncia, debida y suficientemente ACREDITADO en juicio. […]

Sentencia Nº 000038/2018, Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Navarra, pp. 241-53.

Resumiendo, que para no condenar EN FALSO lo que de verdad se necesita es que la denunciante DEMUESTRE todas y cada una de sus acusaciones sin el menor género de dudas.

Cosa que, por cierto, nadie ha visto en este juicio ni lo hará, sospecho. De manera que la única probabilidad de éxito de la presunta víctima pasa por que el colectivo ultrarradical feminista haga todo el ruido que pueda en la calle, y efectúe tantas presiones como deba en los despachos para que puedan saltarse de nuevo los jueces la ley a la torera en la siguiente instancia judicial.

Dicho lo cual, señoras feministas, puesto que parece que sus métodos funcionan tanto mejor en Arabia Saudí que aquí en este país, yo las recomiendo encarecidamente que se vayan todas a vivir allí.

BIENVENIDOS A LA TIERRA




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3 thoughts on “La otra mirada, la OBJETIVA, al caso de «La Manada»

  1. En mi comentario de esta entrada no voy a hablar de la opinión que me merecen los protagonistas del juicio. Ni de ellos (los acusados) ni de ella (la denunciante). Me limitaré a opinar estrictamente acerca de las consecuencias de la famosa sentencia.
    Estoy bastante seguro de que ni el 10% de las que salen a gritar contra el juez Ricardo González y en general contra la Justicia en esas concentraciones y manifestaciones han leído la sentencia ni la exposición razonada de dicho juez. Sospecho que a esos colectivos y a quienes los mueven, lo que más les importa no son los argumentos del juez justificando con claridad meridiana por qué vota en distinto sentido que sus dos colegas de caso, sino que tal sentencia se ajuste a sus intereses y a su concepto particular de justicia. De hecho, si la gente leyera voto aprticular del juez González, probablemente tendrían alguna duda razonable acerca de lo que ocurrió en ese portal. En mi opinión y después de leer la entrada que nos ocupa y algunas cosas más, si este juez, interpretando como lo ha hecho, las pruebas, testimonios y declaraciones de los involucrados hubiera presentado otro veredicto distinto, lisa y llanamente habría prevaricado. Los otros dos jueces serán responsables de su propia evaluación de los datos. Para mi, este juez lo único que ha hecho ha sido no dejarse llevar por las presiones de una opinión pública calentada ex-profeso para condicionar la sentencia y actuar profesionalmente en base a la Ley y a su criterio autorizado (por eso es juez) . Es decir, se ha comportado íntegramente y no se ha plegado a la masa convenientemente azuzada para la ocasión. Ya ha habido asociaciones de profesionales de la Justicia que se han quejado públicamente de recibir presiones desde los medios y desde grupos feministas. Antonia Alba, abogada de oficio en Jerez que recientemente fue “premiada” con uno de esos galardones humillantes que se ha puesto de moda otorgar a aquellos que no se pliegan a las corrientes imperantes, afirmó que no está dispuesta a aceptar el “feminismo supremacista” ni a que le “quiten el collar del machismo para que le impongan el del feminismo radical”. Contra todo pronóstico esta abogada, madre de familia, apareció en el Ayuntamiento para recoger su “premio” y se lo dejó bien clarito a los asistentes que como es natural en estos casos, pretendían realizar un ejercicio de humillación y ridículo hacia la “premiada”. Lo cierto es que esta noticia no ha salido casi en ningún medio. No interesa publicar contra “El Movimiento” sopena de quedar inmediatamente marcado como un violento machista, maltratador, racista, agresor etc…

    https://www.elespanol.com/reportajes/20180428/abogada-antifeminazis-jerez-quieren-quitarme-machismo-ponerme/303219882_0.html

    Ojalá que tanto el juez Ricardo González como Antonia Alba y otros sigan actuando con esa determinación. Por cierto ¿cuál es “el problema singular” de este juez al que se refería el ministro Catalá?. ¿Que no se deja influir y que ejerce su oficio al margen de presiones y conveniencias?
    Para terminar reproduzco aquí un comentario (de Twiter, creo) de un tal Fray Josepho que no tiene desperdicio por lo breve pero explicativo de la situación que vivimos hoy respecto a los medios:
    “Entre un negro y un blanco, la razón la tiene siempre el negro. Entre un hombre y una mujer, la mujer. Entre un hetero y un gay, el gay. Entre uno de izquierdas y uno de derechas, el de izquierdas. Y en caso de duda, lo que diga Évole”

  2. ¡Amos ahí!

    Alguien tenía q hacer el trabajo q no hacen los periodistas, informar, no opinar. Pero bueno, ya sabemos q la prensa no está para informar…

    Me ha recordado mucho al caso de Contador con su dopaje, TODOS los medios le consideraron inocente y se enrocaron a pies juntillas sobre la teoría del solomillo, hasta que el blog de “ciclismo2005” en su serial “lo que queda de Contador” lo desmontó de una forma simple: publicando la sentencia del TAS donde (entre otras cosas) se demostraba científicamente la inverosimilidad de la famosa teoría cárnica.

    Ningún medio lo publicó e incluso el gobierno dispuso a la abogacía del estado para favorecer al corredor con riesgo de poner en entredicho todo el sector vacuno de una parte de la Nación.

    Prefirieron tratar de salvar a un deportista con la vida resuelta (que la disfrute, nada que objetar) que a un montón de ganaderos humildes.
    La importancia que le dan al deporte de élite (las élites) es asombrosa. Por algo será.

    Ahondando en el tema de la manada, este artículo es recomendable para profundizar aún más si cabe en la pretensión de manipulación hacia unos fines secuenciales-globalistas de quienes manejan los medios frente a la creencia popular de que están para informar, al demostrar la parcialidad en el tratamiento de los casos (numerosos, no cabe la casualidad) dependiendo de quiénes sean los autores y las víctimas:

    “La manada de la que nadie habla” Miguel Blasco (aquí la voz de Europa)

    Perdón por no saber poner el enlace directo.

    Ale, disfrutad de la vida y agarraos donde podáis para “no caeros”, jaja.;)

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