MENTIRA, y gorda, esa de que las «coñamascarillas» son SIEMPRE OBLIGATORIAS. Y de que tan SOLO te protegen del «QUÉ DIRÁN», de eso, ni mencionar

SINOPSIS: A falta de una función verdaderamente protectora contra el “coñavirus”, las “coñamascarillas” se han convertido en el DISTINTIVO más visible del DESINFORMADO o del BORREGO […]

Imagino que en la presente coyuntura de paranoia general no hará falta demostrar que el factor Miedo dispara como nada la percepción (equivocada) del riesgo entre los humanos, llevando a los borregos a implementar con obediencia suma las medidas que el gobierno considera como de “seguridad”, como si el simple hecho de subirse los calzoncillos hasta el hocico les fuera a garantizar protección alguna contra ningún tipo de coronavirus (y mucho menos la vida eterna).

A ver si lo pillas 😛

Gilipollez soberana la cual es bien seguro que ni uno tan solo de todos los incondicionales y fans de las “coñamascarillas” se ha puesto un segundo siquiera, ni de broma, a meditar. Y todo aun a pesar de que no hace falta tener el coco de Stephen Hawking para percatarse de que intentar atrapar cualquier cuerpo de tamaño microscópico (como el “coñavirus”) con una trama de tela repletita de AGUJEROS, dará el mismo resultado que intentar parar perdigones con una red de voleibol. Ay, señor.

Pero claro, en el mundo los hay tontos, muy tontos… y luego está esa cohorte de desinformados que, sin criterio personal ninguno y solamente por competir por el título de “Aborregado del año” tal vez, pues van y se dejan la “mascacarilla” puesta hasta en el baño. Normal, es lo que tiene pasarse cagado de miedo el santo día, que no te da tiempo ni para respirar (en sentido estrictamente literal).

A propósito de lo cual, hasta las narices estoy ya de leer y de escuchar por todas partes que las putas mascarillas son obligatorias

cuando NO lo son

… siempre que seas capaz de poner metro cincuenta de por medio entre tú y el grueso del rebaño. Leeos el BOE del 10 de junio si no me creéis:

Artículo 6. Uso [“]obligatorio[”] de mascarillas.

  1. Las personas de seis años en adelante quedan obligadas al uso de mascarillas en los siguientes supuestos [tan solo]:
  2. En la vía pública, en espacios al aire libre y en cualquier espacio cerrado de uso público o que se encuentre abierto al público SIEMPRE QUE no resulte posible garantizar el mantenimiento de una distancia de seguridad interpersonal de, al menos, 1,5 metros.


Boletín Oficial del Estado, 10/06/2020, capítulo II,
“Medidas de prevención e higiene”, p.14.

¿Habéis leído bien?

“Siempre que”, “siempre que”, almas de cántaro, y no a todas horas incluso caminando tú solo por la calle a las 4 de la tarde bajo un sol de justicia. Que los he visto, joder. Y también hemos visto todos a peña conduciendo su coche con guantes y “coñamascarilla” puesta ¿o no?

Así que creedme cuando os digo que el auténtico enemigo no es el “coñavirus”, sino la propia ignorancia de la mayoría, la falta de sentido común y las ganas de COMPLACER a su gobierno y al resto de la manada.

Pues nada, camina tranquilo superminion, porque para que el cerebro se te pueda secar por efecto del calor primero tienes que tener uno de ellos.

Sea como fuere: la “obligatoriedad” que recoge este BOE NO depende ni del LUGAR ni de su OCUPACIÓN -a mi entender- sino de que se RESPETE únicamente la distancia interpersonal mínima sugerida de 1’5 metros. (Que por cierto, siendo hasta hace bien poco tan solo de 2, no creo que sea demasiado grave la cosa). Vale, pero si tienes güevos vas y se lo explicas a los vigilantes y usuarios del metro. Recuerda llevarte si lo intentas, eso sí, una pizarra, globos y muchos colorines. Y caramelos.

Aclarado lo cual, si se piensa, la peña no usa mascarillas por seguridad sino para NO destacar y para QUEDAR BIEN con el resto de la manada.

Entre otras cosas porque de hecho, las “coñamascarillas” que más se ven por ahí, las quirúrgicas y las “higiénicas” (de tela) NO te protegen ni una mierda:

Este estudio es el primer ensayo controlado aleatorizado sobre mascarillas de tela y los resultados recomiendan NO utilizarlas [para protegerse de infecciones…] La retención de la humedad, la reutilización de las mascarillas y la escasa filtración puede derivar en un incremento del riesgo de infección. Se necesita investigar más para [poder] informar del uso generalizado de las mascarillas de tela a nivel global. [Este tipo de mascarillas] no debería recomendarse a los trabajadores de la salud, en especial en situaciones de alto riesgo.

“MasCACArilla” o la mascarilla que NO sirve para nada más que para pasar desapercibido entre los borregos.

C. Raina MacIntyre y otros, “A cluster randomised trial of cloth masks
compared with medical masks in healthcare workers
[Grupo de prueba aleatorizado de máscaras de tela c
omparado con máscaras médicas en trabajadores de la salud]”, 22/04/2015.

Y si bien el estudio tiene ya unos añitos y se realizaba con el personal sanitario en mente, eso ni desbarata lógicamente sus resultados, ni tampoco nos impide extrapolarlos al pueblo llano en la actualidad.

Y por si os hubiese sabido a poco el estudio previo, atended a las recomendaciones de la Organización Mundial de la “Salud” esa misma área:

En la actualidad, el uso generalizado de mascarillas […] NO ha sido respaldado por evidencia científica ninguna de calidad, y existen beneficios potenciales y perjuicios que [debemos] considerar.

“Q&A: Masks and COVID-19
[Preguntas y respuestas: mascarillas y coñavirus]”
(WHO.int, 07/06/2020)

Como se puede comprobar, del texto de la OMS se extraen tres conclusiones capitales que deberían ayudar a los ciudadanos a hacer un uso racional del accesorio:

  1. Ningún estudio serio en el mundo ha demostrado que la mascarilla proteja de veras del “coñavirus”. Pero sí tenemos uno al menos (el de MacIntyre) que claramente lo desaconseja. Dicho lo cual ¿por qué gobiernos y medios de comunicación están metiendo tanta PRESIÓN SOCIAL para que los ciudadanos la UTILICEN a diestro y siniestro?;
  2. Existen “beneficios potenciales” en su utilización, que traducido al román paladino viene a decir que “queremos creer que debe de haber algún beneficio tras el uso de las mascarillas, si bien ningún estudio -ni fiable, ni existente- lo ha ratificado todavía hasta la fecha”;
  3. El uso indiscriminado de este nuevo accesorio de moda conlleva, por contra, perjuicios reales (que no potenciales como sus “beneficios”). Cosa que por otro lado no creo que precise de estudio serio oficial que lo demuestre porque basta con ponerse un rato la “mascacarilla” en lugar cerrado para experimentar uno en sus carnes lo que se siente al privar a su cuerpo de un tercio, al menos, del total del oxígeno que entraría en tus pulmones de no llevarla a todas horas, pedazo de animal.

Más claro todavía, si las mascarillas NO sirven de nada contra el coronavirus, ni contra ningún otro patógeno”¿por qué cojones tenemos que llevarlas?

Pero no solo eso, si ese mismo dispositivo de identificación de retrasados, de ignorantes y de esclavos ya no protegía absolutamente de nada en plena pandemia y durante el estado ilegal de alarma ¿Qué sentido tiene PERPETUAR ahora su uso hasta que a este gobierno tirano se le ponga en las pelotas?:

La obligación [nótese cómo se recalca en todas partes la “obligación” sin aclarar las excepciones a la norma] del uso de la mascarilla NO TIENE fecha fija de fin. Porque el mismo decreto ley, que será aprobado el martes por el Consejo de Ministros, como anunció Pedro Sánchez, y que habrá de ser convalidado por el Congreso, no tiene una caducidad. Ya Illa advirtió de que este compendio de medidas contenidas en el texto adelantado este viernes a los consejeros será la norma de conducta de los ciudadanos hasta que se encuentre una VACUNA o un tratamiento eficaz contra el coronavirus.

“El decreto de la nueva normalidad:
incumplir el uso de la mascarilla será multado con 100€”
(Juanma Romero, ElConfidencial.es, 05/06/2020)

Vale, pues si en verdad el descubrimiento de un remedio fiable contra el “coñavirus” puede servir de detonante para dejar de utilizar este engendro de tela para siempre, pues entonces a tomar por el culo la “coñamascarilla” desde hoy mismo porque, como bien sabéis, ya tenemos funcionando un tratamiento contra el “coñavirus» en Ecuador. Así que, o suspendemos el uso de “coñamascarillas”… o nos hacemos todos islamistas, que a lo mejor es lo que nos pone después de criticarlos durante años.

Ahora bien, otra posibilidad es que el gobierno de “Esñapa” prefiera seguir sumando muertos a la lista, claro está, y que la presunta obligación de ir todos por la calle disfrazados CAREZCA de motivo SANITARIO propiamente dicho ninguno (como yo sospecho), y lo que de verdad se pretenda es hacer comulgar a los españolitos con rueda de molino.

En cuyo caso, la utilización de “coñamascarillas” se reduciría a una mera -y sucia- estrategia de GUERRA PSICOLÓGICA para mantener pulsado el botón del MIEDO a fin de monitorizar los niveles de OBEDIENCIA de los ciudadanos y perjudicar deliberadamente su salud, ya de paso, al limitar (vía propaganda, mentiras, leyes y bulos) el flujo libre de oxígeno en los pulmones y en el resto del cuerpo.

Pues eso, que si antes te desnudaban y te rapaban el pelo para humillarte, ahora en esta nueva “democracia” te acojonan para que te pongas una “mascacarilla” –como un perro- y por idéntica razón.

“El uso de mascarillas en personas sanas NO TIENE sentido”.

Dicho esto, ¿por qué hay gente que ventila su casa cada mañana para renovar el aire pero se pasa todo el día respirando tras su “coñamascarilla” su propio CO2?

Pues porque son tontos del culo -como Simón- y no tienen solución… ni la desean que es lo “peor”.

Pues bienvenidos, con esto, a la nueva subnormalidad. Y el que no la aguante que se muera y sanseacabó. No queda otra. (Para los que esperan que la situación revierta, para esos -y para el amigo Carl, que le debo una respuesta a una consulta- me reservo la próxima entrada). 😉

Mientras tanto, que cada cual haga cuanto pueda para alejarse del drama y para recuperar por sus medios su Poder.

BIENVENIDOS A LA TIERRA SECUENCIAL

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La URL de esta entrada es: http://www.bienvenidosalatierra.com/las-conamascarillas-no-son-siempre-obligatorias

1 thought on “MENTIRA, y gorda, esa de que las «coñamascarillas» son SIEMPRE OBLIGATORIAS. Y de que tan SOLO te protegen del «QUÉ DIRÁN», de eso, ni mencionar

  1. Admin dice:
    [ ] «En cuyo caso, la utilización de “coñamascarillas” se reduciría a una mera -y sucia- estrategia de GUERRA PSICOLÓGICA para mantener pulsado el botón del MIEDO a fin de monitorizar los niveles de OBEDIENCIA de los ciudadanos y perjudicar deliberadamente su salud, ya de paso, al limitar (vía propaganda, mentiras, leyes y bulos) el flujo libre de oxígeno en los pulmones y en el resto del cuerpo.»

    Yo si creo que el uso de las mascarillas puede restringir el contagio del Covid-19 y de otras enfermedades. Se usan en quirófanos durante las intervenciones por algo y es un elemento de uso sanitario desde largo tiempo, de modo que no cuestionaré su utilidad. Pero eso no quita para que se esté usando también como elemento silenciador, como barrera entre las personas que evita no sólo la comunicación, sino la propia relación entre individuos y como recordatorio del miedo. Si bien estoy de acuerdo en que se establezcan medidas de prevención respecto a qué actitudes pueden ser imprudentes y se comuniquen de forma amplia a la población, también tengo claro que se está omitiendo (entre otras muchas cosas) los «efectos secundarios» que provoca el ir por la vida con la mascarilla y el miedo puestos. Desde hipoxia, por respirar un aire de pésima calidad al estar incluyendo en cada inspiración una parte de la expiración anterior que hemos hecho, hasta los efectos de orden conductual. La mascarilla nos amordaza, nos iguala a todos haciéndonos casi indistinguibles ocultando nuestra fisionomía, anula casi totalmente la gesticulación cuando hablamos por lo que una parte fundamenteal de nuestro mensaje, enviado por los gestos, se pierde. Genera distancia social y desafecto, es decir, aliena al individuo y lo aisla predisponiéndolo al rechazo hacia los demás y por parte de los demás, etc… Sospecho que estas consecuencias se conocen de sobra por parte de los mismos que nos prohiben salir a la calle sin la mascarilla, y de igual modo que advierten haciendo gran hincapié en las consecuencias de no usarla y de la correspondiente sanción, deberían, en mi opinión, hacer igual esfuerzo en recordar a la gente que no debe modificar su actitud más allá de lo sensato, perdiendo su humanidad y su capacidad de relación. Me pregunto por qué esto se omite y no parece importarle a nadie. Lógicamente, la pregunta es retórica.

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