«Te odio, glutamato de sodio»

SINOPSIS: El problema no es que la industria alimentaria utilice sus mierdas químicas para DEVOLVER a los alimentos su sabor, sino que a la postre son los Secuenciales de toda la vida quienes se empeñan en ARRUINAR la experiencia de la COMIDA simultánea aquí en la Tierra.

Lo que son las cosas, el otro día me estaba comiendo una nuez y de repente me digo a mí mismo «¡coño, sabe un poco a nuez». Y ni que decirse tiene que, quienquiera que jamás hubiese conocido el sabor original de dicha delicatesen, la habría escupido ipso facto sin vacilar.

Y lo mismo puede decirse de los tomates, por ejemplo, y de la inmensa mayoría de los productos de consumo: nada sabe a nada ya o, mejor dicho, todo sabe exactamente IGUAL (a glutamato monosódico) lo cual, traducido cortésmente al lenguaje del autor de “Matrix V” vendría a significar algo así como “la secuencialización de los alimentos simultáneos”. Tanto es esto que digo así que mi sobrino aborrece el zumo de naranja natural, obviamente, por la falta de potenciadores del sabor y de otras mierdas químicas que con menos vergüenza que medida se le añaden a nuestros “alimentos”.

El Glutamato Monosódico [E621] (GMS, o MSG por sus siglas en inglés) es un aditivo alimentario comúnmente usado en la comida china, peruana, alimentos enlatados, salsas, cremas, aperitivos salados, productos cárnicos, sopas procesadas y todo tipo de comida precocinada.  Su principal función es la de mejorar el sabor de los productos alimenticios procesados. Por ejemplo, en la industria alimentaria ayuda a que las carnes procesadas y los aderezos sepan mejor, a que la comida congelada tenga un sabor más fresco y a que los alimentos enlatados no tengan un sabor metálico.  El glutamato monosódico, combinado con otros ingredientes, es capaz de potenciar el sabor de los alimentos y de “engañar” a nuestro paladar para hacernos creer que la comida que estamos ingiriendo es mucho mejor de lo que en realidad es.

“Glutamato monosódico: qué es y cuáles son sus riesgos”
(MHunter.es, 10/08/2017)

Dicho de otra forma, el GMS es el producto que se pone en la comida para que incluso la mismísima MIERDA nos sepa a GLORIA (en vista de que nada sabe a nada en origen ya). Tranquilizador. Sin duda eso puede explicar que hasta las hamburguesas de los restaurantes de comida basura nos sepan tan bien.

El abuso de este engendro químico se ha disparado tanto en los últimos años que hasta ha dado a luz a un quinto sabor más allá de los típicamente simultáneos (dulce, salado, ácido y amargo): el puto “UMAMI”.

Sabes a ciencia cierta que estás ingiriendo esta mierda cuando te tragas un pedazo de hamburguesa barata, un “curasán” del «Mercarroba» o unas patatas fritas. Yo personalmente lo percibo como si mi laringe se dilatara en un intento de devorar la bolsa completa con plástico y todo (será para que no vaya a parar después al mar y me echen después todas las culpas por la aniquilación del planeta) y que es como se define precisamente “adictivo” en mi lengua materna:

Adictos a la Comida Basura (Deusto, 2016), de Michael Moss, es un libro revelador y alarmante. Revelador porque practica una cirugía invasiva a la comida procesada que media humanidad engulle a diario, mientras detecta los principales ingredientes que la industria inyecta en sus productos para hacerlos más atractivos. Alarmante porque describe a los consumidores compulsivos de esta comida como adictos, y señala a la industria alimentaria como la responsable del alud de obesos, infartados, diabéticos e hipertensos que asola estados Unidos y parte del mundo.

«Por qué no puedes comer solo una»
(ElPais.com, 23/05/2018)

Pues lo dicho, que así es al menos la manera en la  metafóricamente mi cerebro lo interpreta.

Como sería de esperar, el único interés de las compañías por convertirte en un “yonki-zombi” de su producto es comercial, la cual a mí no me parece mal siempre que se respeten ciertos niveles de calidad, cosa que, a la vista de todos queda, por supuesto no sucede:

[…] las dietas POBRES son responsables de un mayor número de MUERTES en el mundo que cualquier otro factor de riesgo.

“Eating Badly Kills More People Around The World Than Smoking, Says a New Study
[Comer de mala manera mata más que el tabaco, dice un nuevo estudio]”
(ScienceAlert.com, 06/04/2019)

Evidentemente, la culpa de este genocidio encubierto no es de las grandes multinacionales tan solo, sino de los gobiernos traidores de turno que prefieren legislar para beneficio de aquellas en vez de salvaguardar la salud de los ciudadanos. (Eso sí que es un verdadero atentado contra la salud pública, hijos de puta, y no la plantación y venta de marihuana por decir algo).

Y no contentos con eso, en vez de prohibir la utilización de determinadas sustancias, las autoridades se limitan a gastar la pasta de nuestros impuestos en campañas de propaganda para intentar limitar el consumo del producto final tan solo. Moraleja: «si te matas fumando o comiendo mierdas es culpa tuya, pringao, y de nadie más. Avisao estás».

El colmo de los colmos es cuando se utiliza la ausencia de un veneno como reclamo de venta.

Dicho esto y ya para terminar, muérete de la risa cuando escuches loar a la rimbombante “cocina mediterránea” o informar de las recomendaciones nutricionales de la nueva “pirámide alimentaria” del Sistema:

“La nueva pirámide alimentaria incluye, por primera vez, los suplementos nutricionales” (ABC.es, 29/03/2017)

Dicho de otra forma, la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria camufla la PÉSIMA calidad de nuestros alimentos recomendando la ingesta de suplementos nutricionales, léase “de sustancias ya extintas en los productos originales” («extintas» por supuesto, porque si no habrían dicho “complementos” tal vez. O premio para el becario, que también puede ser).

Por eso lo de la “dieta mediterránea” me parece una completa incongruencia, porque ni los tomates son ya tomates; ni la verdura, verdura; ni la leche nada que ni remotamente se le asemeje.

La “dieta mediterránea” es hoy en día una quimera porque ya no existen alimentos con sus propiedades INTACTAS… como los de ANTAÑO.

Y ahora, volviendo al asunto de inicio, la sociedades secuenciales se caracterizan porque todo el mundo habla, piensa y se comporta de IGUAL manera y, ya de paso, porque comen por supuesto la MISMA mierda también ¿lo pilláis? Y no es que lo diga yo:

«ONU plantea ‘dieta MUNDIAL’ para salvar el planeta» (ImpulsoInformativo.net, 08/08/2019)

Para «salvar el planeta»… ¡bocadillos de panceta, oigaaaa!… 😀

BIENVENIDOS A LA TIERRA secuencial

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1 thought on “«Te odio, glutamato de sodio»

  1. Alimentarnos con mierda para enfermar es otra parte del negocio. ¿De qué iban a vivir entonces las farmaceúticas? El negocio de la «salud» no sería el que es. Mierda para comer, mierda para pensar (o no pensar), ropa de mierda que a duras penas aguanta una temporada, mierda en los periódicos y en las Tv’s… Si somos capaces de sobrevivir a esta época (la raza humana, me refiero) estoy bastante seguro de que los siglos XX y XXI quedarán reflejados en los anales de Historia como los siglos «Mierda» de nuestra existencia. Y no será por que la Humanidad no haya pasado por épocas peores, que efectivamente así ha sido, sino por que teniendo casi todo para poder tener un estatus existencial de muy alto nivel, estamos metidos en la mierda. Desde la alimentación a la cultura.

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